El liderazgo en la gestión de equipos

Está más que demostrado que para ser un buen profesional no solo basta con tener las competencias técnicas adecuadas. Si bien es innegable que una persona debe de estar bien formada y actualizada para poder encarar los retos que todo trabajo conlleva, no es menos cierto que cada vez se da más importancia a las habilidades directivas e interpersonales. Las empresas ágiles cada vez apuestan más por este tipo de profesionales más involucrados en el desarrollo de la organización y que aportan más que sus capacidades técnicas. Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de estas habilidades?  Capacidad de liderazgo, trabajo en equipo, responsabilidad compartida, habilidades de gestión, espíritu emprendedor, y habilidades de comunicación son algunos de los aspectos que se engloban dentro de ellas.

Características de un buen líder

El concepto de liderazgo ha cambiado mucho con el tiempo, pasando de estar más enfocado en la autoridad, a estarlo más en la empatía y la innovación. Así, a día de hoy, el liderazgo en la gestión de equipos se fundamenta en varios pilares como son la transparencia, responsabilidad, confianza, innovación, manejo del estrés, o la capacidad de adaptación.  

Transparencia, por ejemplo, es una de las palabras que cada vez se escucha más, y es una de las características de las empresas ágiles. La falta de transparencia a la hora de compartir información genera desconfianza y desapego en los equipos. De ahí la importancia de compartir aquellos datos que son de interés para la mayoría como por ejemplo indicativos de desempeño profesional, situación que atraviesa la empresa desde el punto de vista económico, retos y objetivos, así como posibles cambios y oportunidades que puedan surgir.

«La inteligencia es la capacidad de saber adaptarse a los cambios»

Decía Stephen Hawking que "la inteligencia es la capacidad de saber adaptarse a los cambios", y esta es otra de las características que todo buen líder debe tener. En el día a día son muchos los factores que inciden en nuestros planes. Factores, tanto externos – retrasos en envíos, problemas con proveedores, etc. – , como internos – movimientos en la plantilla, cambios en los presupuestos, etc. – y un buen líder debe ser capaz de gestionar estos imprevistos y orientar a su equipo para conseguir los objetivos previstos aun con las diferentes incidencias que puedan surgir.

Asimismo, cómo manejamos esos cambios y el estrés que pueden generar esas situaciones son algo que también nos define como profesionales. Un profesional tranquilo, capaz de valorar las situaciones que a las que se enfrenta con la cabeza fría, genera más confianza que aquellos que se exaltan con más facilidad.

Nuevas organizaciones más abiertas y participativas

Un buen líder también reconoce el valor de su equipo. Ser capaz de valorar el talento, de buscar aquellos perfiles complementarios, es fundamental. Además, el liderazgo también pasa por asumir una responsabilidad compartida con el resto del equipo. Es decir, tanto los éxitos como los fracasos hay que asumirlos de forma conjunta, ya que todo el equipo rema en la misma dirección. Atrás quedó eso de "echar balones fuera" cuando algo no sale como esperamos o asumir como propio un logro fruto del trabajo grupal.

Pero el liderazgo no solo lo ejercen los "jefes". Cada vez son más las empresas, sobre todo las denominadas ágiles, que apuestan por equipos interdisciplinares que operan de forma más autónoma y en los que todos los miembros asumen las mismas responsabilidades y ejercen el mismo liderazgo. Es la llamada "redarquía", término acuñado por José Cabrera, Pte. de ASPgems, que define el nuevo orden emergente en las organizaciones colaborativas y que "refleja muy bien la estructura organizativa que podemos encontrar en las nuevas redes de colaboración, basadas en el valor añadido de las personas, la autenticidad y la confianza. Por ejemplo, en las comunidades de software libre." Esta estructura discurre de forma paralela y complementaria a la jerarquía basada en un orden centrado en una cadena de mando.

Acelera Sprint

¿Estamos entonces ante un nuevo liderazgo? Sí, así es. Estamos ante un nuevo liderazgo compartido por los diferentes miembros del equipo. Una nueva forma de trabajar más productiva y acorde a los retos a los que las empresas se enfrentan en la actualidad. Son los propios profesionales los que apuestan y atraen la innovación a las compañías. De este modo, según señala Cabrera,  "cuanto más nos aferramos a las jerarquías tradicionales, más nos alejamos de las enormes posibilidades que nos brinda la nueva era de la colaboración para crear organizaciones ágiles y flexibles, donde podemos dar lo mejor de nosotros mismos y crear valor económico y social de forma sostenible".

Pero cambiar el modo de trabajar de las organizaciones no es tarea sencilla. Desde ASPgems hemos desarrollado Acelera Sprint, un programa de aceleración empresarial con el que, entre otras cosas, ayudamos a las compañías a impulsar el compromiso y la retención de sus empleados claves, a identificar y apoyar a los futuros líderes de su organización, posiblemente sus empleados más valiosos, brindándoles nuevas habilidades y la capacidad de contribuir a las iniciativas de innovación de su empresa. Si quieres más información sobre este programa no dudes en ponerte en contacto con nosotros.