Darwinismo funcional

Cuando nos sentamos a desarrollar un proyecto web el número de ideas, de funcionalidades, de opciones,  de cosas que les gustaría poder hacer a los usuarios tiende a crecer. Empezamos con unas pocas pero la versatilidad de la red y la capacidad de imaginación y creatividad de las personas hace que el número crezca como la entropía. Pero los recursos son limitados, no podemos hacerlo todo, bueno quizás no solo no podemos si no que no debemos, pero eso es otra historia. Con un número que tiende a crecer de opciones y funcionalidades y recursos limitados no queda mas remedio que elegir. Y entonces  ¿Como elegimos? Yo creo que la mejor manera de hacerlo es utilizar la que nos ha convertido en lo que somos empezando en alguna bacteria remota. Lo mejor es utilizar los principios de la evolución, aquellas funcionalidades más adaptadas son las que deben quedarse en nuestro proyecto.

Evolución y Darwin

Evolución y Darwin

Más adaptadas, en mi opinión, tiene que ver con aquellas que combinan relevancia, facilidad de desarrollo, impacto en el negocio, estadísticas de uso, opinión de los clientes, etc. En la red todo es medible y por tanto podemos medir cada funcionalidad de una web por todos esos parámetros, y elegir cuales se hacen y cuáles no. Es verdad que la evolución ha requerido de millones de años, pero la ventaja de la web es que los cambios tienen lugar en segundos  y en pocas horas podemos medir el impacto real de nuestras decisiones. Hay algunos que defienden la teoría del diseño inteligente aunque con poco o ningún rigor científico. Pero quizás en la web podamos construir una mezcla de diseño inteligente y evolución acelerada. Yo creo que por eso es tan importante en el mundo de desarrollo web la velocidad con que podamos hacer realidad lo que queremos construir.